Van 14 candidatos asesinados en el proceso electoral de este 2021

Durante las elecciones de este 2021, al menos 14 candidatos a un puesto de elección popular han sido asesinados en México

Van 14 candidatos asesinados en el proceso electoral de este 2021
Foto: especial

El proceso electoral de este 2021 se ha convertido en el segundo más violento desde hace 20 años, pues hasta ahora se han registrado 14 candidatos asesinados en distintos estados del país, así como decenas de aspirantes políticos amenazados. 

El caso más reciente de un candidato asesinado sucedió el pasado martes 24 de mayo en Moroleón, Guanajuato, donde la candidata al municipio por Movimiento Ciudadano, Alma Rosa Barragán Santiago, fue asesinada durante un acto de campaña. 

Como ella, Abel Murrieta, candidato a la alcaldía de Ciudad Obregón, Sonora, por Movimiento Ciudadano, fue asesinado mientras entregaba propaganda política en dicho municipio. 

Por otro lado, en Marzo Ivonne Gallegos Carreño, exdiputada local y candidata a la alcaldía de Ocotlán de Morelos, Oaxaca, por el PAN, también fue asesinada. Así como Carla Enríquez Merlín, aspirante a la presidencia municipal de Cosoleacaque, Veracruz, y su madre Gladys Merlín Castro.

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Otros de los candidatos asesinados en el proceso electoral de este año es el expresidente de la Coparmex en San Luis Potosí, Julio César Galindo, quien aspiraba a un cargo de elección popular, y Juan Antonio Acosta Cano, quien buscaba la presidencia municipal de Juventino Rosas, Guanajuato.

Además de los asesinatos, la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana informó que han atendido 250 denuncias de candidatos que han sido violentados o amenazados debido a su candidatura. 

De las denuncias el 53.7% se concentran en siete estados: Oaxaca, San Luis Potosí, Jalisco, Estado de México, Veracruz, Tamaulipas y Guerrero. 

De acuerdo con la firma Etellekt, entre el 7 de septiembre y el 30 de abril se registraron 79 asesinatos de políticos y aspirantes, lo que significa un aumento del 29 por ciento respecto a las elecciones intermedias de 2015. Por ello, el actual proceso electoral federal es ya el segundo más violento desde el de 2000.